¿Por qué se establece un límite de velocidad?

18.01.2021

Si mi auto está capacitado para andar a 180 km/h ¿por qué tengo que ir a 60km/h? La respuesta a esto es que la velocidad límite trata de ser la óptima para todos los usuarios de la vía pública, ciclistas, peatones, pasajeros, camiones, otros conductores, etc.

Como regla general, las vías con menores intersecciones permiten velocidades mayores, y las vías con mayores intersecciones permiten velocidades menores. Por este motivo, es que las rutas que tienen menos intersecciones permiten velocidades más altas, mientras que cuando se acercan a un cruce de rutas o una zona urbana es que disminuyen las mismas.

En las autopistas, donde las velocidades son mayores, es que los cruces de rutas se hacen a desnivel y poseen desviadores y/o egresos que garantizan la circulación a las velocidades permitidas. Por el mismo motivo, los ingresos no son perpendiculares, sino que se ingresa paralelo al carril de menor velocidad. Aquí la marcha atrás está totalmente prohibida, incluso en la banquina. Por el contrario, en las zonas urbanas, donde hay una multiplicidad de accesos a la calzada, por peatones, ciclistas, taxis, colectivos, es que la velocidad debe ser menor. El caso extremo pero muy concreto, es en las cercanías de las escuelas, donde la máxima es de 20km/h donde la probabilidad que un chico se cruce es muy alta.

Debemos tener en cuenta que los tiempos que tardamos en percibir un peligro y en actuar acorde al mismo depende de ese peligro percibido y no de la velocidad. El tiempo más rápido registrado es la acción de "freno de pánico" que es de medio segundo y consta de sacar el pie del acelerador y apretar el freno a fondo. Luego está el tiempo que tarda el vehículo desde que el pedal está apretado hasta que las ruedas comienzan a frenar y que también es constante de un cuarto de segundo. Por lo tanto, un vehículo tardará como muy rápido tres cuartos de segundo en comenzar a frenar desde que se percibió el peligro, pero dependiendo del conductor puede tardar más (en promedio es de un segundo). Así pues, a mayor velocidad, mayor es la distancia que recorremos hasta que comience la acción evasiva del vehículo. En concreto, si viajamos a 130 km/h, el vehículo recorrerá aproximadamente 25 m en comenzar a reaccionar y luego unos 75 m más en quedar completamente detenido. Por este motivo es que a 130 km/h se necesita visibilidad lejana (mayor a 100 m), garantía de que nada se va a cruzar dentro de los 100 m y espacio para poder maniobrar si algún imprevisto ocurre entre los 25 y 100 m (que puede ser otro carril o una banquina en buenas condiciones). Éste es el caso de las autopistas y teniendo en cuenta esa velocidad como máxima, es que son diseñadas y se calculan los radios mínimos de las curvas, los peraltes, la distancia de visibilidad para los carteles, etc.

Los límites de velocidad indicados no imponen la velocidad. De hecho, la mayoría de los automovilistas conducen a una velocidad relacionada a su percepción del desarrollo de la vía pública, independientemente de las señales colocadas. Esto es que los conductores adaptan su comportamiento, incluido su velocidad, dependiendo de la lectura que hacen, consciente o inconsciente, de la escena visual que tienen delante de ellos. Pero, junto con la concientización de los límites de velocidad y la conducción defensiva se pueden crear un entorno de conducción más seguro para todos ajustando esa percepción al entorno real. Por lo cual, los límites de velocidad indicados no son una sugerencia sino que están pensados para mantenerte a ti y a todos los que te rodean en el tránsito, a salvo. Y si cabe la redundancia, son límites, el conductor debe evaluar la velocidad segura del vehículo que muchas veces, dependiendo del clima, el estado del vehículo propio, del comportamiento de otros vehículos, etc, puede llegar a ser menor que el límite.


Recuerde que si usted duplica la velocidad de marcha, cuadruplicará la distancia de frenado para evitar el impacto, la fuerza centrípeta necesaria para doblar el vehículo y la energía de impacto que recibirá en caso de choque. Por este motivo, el límite de velocidad, se lo debe poner usted mismo.

En los siguientes links, puede obtener mas información relacionada al tema

Nicolas Brunori, Calle Gral. A. Tiscornia 144 piso 1° dpto. "C", S.C. Bariloche, Rio Negro, Argentina, (+54) 9294 462 8006
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